Frase de la semana

Empecemos de nuevo.
Toca mis ojos, nota la textura del calor.
¿Por cuánto te vendes?
"Píllate los dedos y deja que te invite a un café. Caliente claro. Y sin azúcar... sin aliento"

lunes 30 de noviembre de 2009

El concursante


Nuestra galaxia alberga masomenos 100.000 millones de estrellas, bastantes, según mi parecer.

Los poetas hablan a veces de las miríadas de estrellas del ejército celestial, pero lo cierto es que a simple vista y en el mismo momento son solo visibles 7.646 como mucho, eso sumando los dos hemisferios. Un solo observador podría por tanto ver en condiciones ideales masomenos la mitad , sin embargo en la practica la intensa absorción de la luz de los astros débiles cerca del horizonte solo nos permite contemplar 1/3 , unas 2660 estrellas como máximo , a la vez y desde el mismo punto en una noche muy clara y sin luna . En las grandes ciudades ni siquiera hay forma de ver los astros débiles , eso significa que un observador puede con suerte contar entre cien y ciento cincuenta estrellas a la vez y ni una mas , cien o ciento cincuenta , ocho o nueve docenas de estrellas brillando tímidamente en una noche muy clara , y esta noche , hay nubes.

lunes 26 de octubre de 2009

Las Alas del Deseo



Cuando el niño era niño,
andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuera un torrente,
y este charco el mar.

Cuando el niño era niño,
no sabía que era niño,
para él todo estaba animado,
y todas las almas eran una.

Cuando el niño era niño,
no tenía opinión sobre nada,
no tenía ningún hábito,
frecuentemente se sentaba en cuclillas,
y echaba a correr de pronto,
tenía un remolino en el pelo
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.

Cuando el niño era niño
era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué yo soy yo y no soy vos?
¿Por qué estoy aquí y por qué no allá?
¿Cuándo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol es tan solo un sueño?
Lo que veo oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo frente al mundo?
¿Existe de verdad el mal
y gente que en verdad es mala?
¿Cómo es posible que yo, el que yo soy,
no fuera antes de existir;
y que un día yo, el que yo soy,
ya no seré más éste que soy?

Cuando el niño era niño,
no podía tragar las espinacas, los porotos,
el arroz con leche y el coliflor.
Ahora lo come todo y no por obligación.

Cuando el niño era niño,
despertó una vez en una cama extraña,
y ahora lo hace una y otra vez.
Muchas personas le parecían bellas,
y ahora, con suerte, solo en ocasiones.
Imaginaba claramente un paraíso
y ahora apenas puede intuirlo.
Nada podía pensar de la nada,
y ahora se estremece ante ella.

Cuando el niño era niño,
jugaba abstraído,
y ahora se concentra en cosas como antes
sólo cuando esas cosas son su trabajo.

Cuando el niño era niño,
como alimento le bastaba una manzana y pan
y hoy sigue siendo así.

Cuando el niño era niño,
las moras le caían en la mano como sólo caen las moras
y aún sigue siendo así.
Las nueces frescas le eran ásperas en la lengua
y aún sigue siendo así.
En cada montaña ansiaba
la montaña más alta
y en cada ciudad ansiaba
una ciudad aún mayor
y aún sigue siendo así.
En la copa de un árbol cortaba las cerezas emocionado
como aún lo sigue estando.
Era tímido ante los extraños
y aún lo sigue siendo.
Esperaba la primera nieve
y aún la sigue esperando.

Cuando el niño era niño,
tiraba una vara como lanza contra un árbol,
y ésta aún sigue ahí, vibrando.


El lado oscuro del corazón


Tengo una soledad, tan concurrida tan llena de nostalgias y de rostros de vos, de adioses, hace tiempo y besos bienvenidos, de primeras de cambio y de último vagón.
Tengo una soledad tan concurrida que puedo organizarla como una procesión por colores, tamaños y promesas por época, por tacto y por sabores. Sin un temblor de más, me abrazo a tus ausencias, que asisten y me asisten con mi rostro de vos.
Estoy lleno de sombras de noches y deseos de risas y de alguna maldición mis huéspedes concurren concurren como sueños.
Con sus rencores nuevos, su falta de candor, yo les pongo una escoba tras la puerta porque quiero estar solo con mi rostro de vos, pero el rostro de vos mira a otra parte con sus ojos de amor que ya no aman como víveres que buscan a su hambre, miran y miran y apagan mi jornada. Las paredes se van queda la noche las nostalgias se van no queda nada. Ya mi rostro de vos cierra los ojos y es una soledad tan desolada….¡¡¡

Bailame el agua


Úntame de amor y de otras fragancias de tu jardín secreto.
Sácame de quicio, hazme sufrir...
Ponme a secar como un trapo mojado.
Lléname de vida, líbrame de mi estigma.
Llámame tonta.
Olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora.
No me arrastres, no me asustes.
Vete lejos...pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo.
Toca mis ojos, nota la textura del calor.
¿Por cuánto te vendes?
"Píllate los dedos y deja que te invite a un café. Caliente claro. Y sin azúcar... sin aliento"